Un estudio de efectos especiales y contenido creativo ubicado en Londres, The Mill, reveló su más reciente creación, inspirado en los problemas de los fabricantes de automóviles y sus publicistas que enfrentan grandes problemas para anunciar sus coches.

El Black bird, elaborada por “The Mill”, Esta aparente chatarra se puede convertir en cualquier automóvil gracias a su suspensión y chasis ajustables que le permiten adquirir un largo y ancho necesarios para emular a un coche, pero más importante mediante C G I y el uso de cámaras de 360 grados.

Tiene como principal propósito facilitar la publicidad de automóviles a sus fabricantes, ya que pueden enfrentar problemas de disponibilidad y con ello retrasar su publicitación. Es decir, permite anunciar un automóvil “sin necesidad del coche real”, asegura The Mill.

Gracias a su suspensión y chasis ajustables, el Black bird puede cambiar su largo hasta un metro veinte más aproximadamente y su ancho de hasta 25,4 centímetros adicionales, además de permitir el cambio de llantas y programar su motor eléctrico para “emular las características de cualquier vehículo” y “replicar las características de conducción”.

Para imitar las curvas de aceleración, los cambios de engranajes, la suspensión regulable altera la altura de marcha, rigidez y amortiguación para replicar las características típicas de conducción.

Y Ya que ajustarse a las medidas y cambios necesarios no es suficiente para convertirse en cualquier coche, se aplica una capa de C G I al Black bird con ayuda de las cámaras de 360 grados que mapean su entorno en 3D, la combinación de imágenes de alta gama dinámica y escaneo láser permite al equipo construir una versión virtual del medio ambiente alrededor del coche, las realidades físicas de su entorno, como el contacto con la carretera y  sombras en el suelo,   los resultados se pueden disfrutar a través de una aplicación de realidad aumentada.

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