Tiernos: Perros Bajo el agua

0
213

Quien explica el proceso de cómo nació el libro es Seth Casteel, un fotógrafo de 33 años que vive por y para los animales. Responde amablemente por correo electrónico porque no consigue parar quieto en un sitio. “Siempre estoy viajando por trabajo. Aunque mi trabajo se ha convertido en unas interminables vacaciones”. Seth forma parte de la comunidad de rescate de animales de EE UU y ha recibido el reconocimiento de Time, National Geographic, el programa Today y la Humane Society of de United States por su constancia y perserverancia en refugios de todos el mundo que tienen un solo objetivo: conseguir encontrar casa a los miles y miles de perros abandonados que los habitan.

Seth estaba preparado, cámara en mano. Y Buster estaba juguetón. Era un día normal, en un entorno conocido. Seth, el fotógrafo, planeaba hacer una sesión con Buster, el perro, en el jardín trasero de una casa de California (EE UU). Y como si una fuerza bruta empujara al modelo, éste, sin pensar en el protocolo, se lanzó a la piscina. De forma literal. El objetivo: su pelota de tenis. Él mismo la lanzaba al agua y después se tiraba a por ella. “Estaba tan emocionado que me contagió el entusiasmo”. Eso es lo que dice el fotógrafo, que transformó la sesión sin darse cuenta en una pasarela acuática.

Así se fraguó Perros bajo el agua, publicado ahora por Anaya, el libro de fotografía más vendido en 2012 en Estados Unidos, con más de un cuarto de millón de copias en un año, y el libro de perros más refrescante de los últimos tiempos. Colmillos, burbujas, caras terroríficas o pasmadas. “El resultado es la gran variedad de emociones que el perro muestra bajo el agua. De hecho, para mí es la prueba de que no son tan diferentes a los seres humanos en cuanto a su capacidad emocional”. Algunos se dejan llevar y nadan lentamente. Otros arquean la espalda y se deslizan con la potencia de un auténtico tiburón. Y todos, sin excepción, se entregan al juego con una energía inagotable.

Dejar una respuesta